"Yo jugué al Doom"... pues va a ser que no
Me jode sobremanera que cada vez que hablo de algo que amo tanto como los videojuegos sea envenenado. Hoy escribo esto en un torpe y fútil intento por desmitificar el absurdo que supone que a un montón de gente se le llene la boca de hablar del producto más famoso de Id Software sin haberlo catado en su puta vida.
Mirad niños, lo mismo que ocurre con el agujero negro de los 80 que parece haberse tragado todos los recuerdos y vivencias de un par de generaciones, sucede con ciertos “hitos” del entretenimiento electrónico.
En este caso existe el raro fenómeno de que, en la actualidad, la mayor parte de gente que habla de videojuegos más allá del “Pro” y la “Play”, dice haber jugado al Doom. A veces parece que no sólo jugó, si no que lo recibió, cual espíritu santo, de los propios Carmack y Romero.
Para los que estén leyendo esto y de verdad de la buena hayan jugado al Doom, les aconsejo que dejen de leer y aprovechen su tiempo en cosas infinitamente más interesantes. Para los que además lo hayan jugado ANTES que el Doom 2 les invitó que además me lo expliquen.
Y es que ese es el quid de la cuestión: lo mismo que los 80 parecen haberse tragado la primera mitad de los 90, el jodido Doom parece haberse tragado a su hermoso y mejorado hermano, el Doom 2.
Porque, amiguitos, aquí en este nuestro gran país el Doom se jugó más bien poco y todos vuestros húmedos recuerdos de interminables jornadas pasilleras ventilado monstruos con una recortada pertenecen al Doom 2, juego con infinita más penetración en España que el primer capítulo de la saga. Es más, es harto más probable que se haya jugado al Wolfenstein que al puñetero Doom. Al menos, repito, antes que al Doom 2.
Por cierto y aprovechando que el Tajo pasa por Boston cuando en 1994 salió el Doom 2 y “todo el mundo” estaba corriéndose de gusto, pasaron por alto el puto System Shock que, dicho sea de paso, es más relevante para la historia real de los videojuegos que todos los Dooms juntos.
haletomarporculoya
